DR. IRVING MENDOZA

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Neurólogo pediatra








Evaluación del desarrollo neurológico infantil

Cada niño tiene su ritmo, pero también hay señales que conviene revisar. Caminar, hablar, jugar, mirar, responder y aprender forman parte del desarrollo neurológico.
Como papás, es normal preguntarse: “¿Será normal que aún no haga esto?” “¿Debo esperar más?”

La evaluación neurológica ayuda a revisar su desarrollo y detectar si necesita apoyo.
Durante la consulta de neurología pediátrica se valoran aspectos como el lenguaje, movimiento, coordinación, atención, conducta y aprendizaje.

Una evaluación del desarrollo neurológico infantil permite identificar señales tempranas y orientar a los papás sobre el apoyo que su hijo puede necesitar.
No se trata de comparar niños, sino de acompañarlos mejor.

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Tratamiento de trastornos del neurodesarrollo

No es falta de límites, puede ser una forma distinta de desarrollarse Algunos niños aprenden, se comunican o se regulan de manera diferente.

Estos trastornos pueden afectar el lenguaje, la atención, la conducta, el aprendizaje o la interacción social.

Un diagnóstico oportuno permite entender mejor al niño y crear un plan de apoyo según sus necesidades.

El tratamiento se adapta a su edad, fortalezas y áreas que requieren mayor acompañamiento. Puede incluir seguimiento con un neurólogo pediatra, terapias especializadas, orientación para los papás y estrategias para favorecer su desarrollo en casa y en la escuela.

Cuando entendemos cómo funciona su cerebro, podemos ayudarlo mejor.

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Seguimiento neurológico en prematuros

Nacer antes de tiempo también requiere seguimiento después del hospital. Los bebés prematuros pueden necesitar vigilancia especial durante sus primeros meses o años.

El seguimiento neurológico revisa el tono muscular, los reflejos, el movimiento, la alimentación, el sueño y el desarrollo. También permite observar cómo el bebé responde a sonidos, fija la mirada e incorpora nuevas habilidades.

La valoración neurológica del bebé prematuro ayuda a detectar señales tempranas e iniciar estimulación, rehabilitación u otros apoyos cuando sean necesarios.

No siempre significa que exista un problema; muchas veces ayuda a prevenir y detectar señales tempranas.

Después del alta, el acompañamiento sigue siendo importante.

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Evaluación y tratamiento del TDAH en niños

El Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una condición del neurodesarrollo que puede afectar la concentración, el control de impulsos, la organización y el nivel de actividad del niño.

Puede manifestarse con:

  • Distracción frecuente.
  • Inquietud.
  • Olvidos constantes.
  • Dificultad para seguir instrucciones.
  • Dificultad para terminar actividades.
La evaluación especializada permite analizar los síntomas, conocer su impacto en el aprendizaje y la vida cotidiana, y descartar otras condiciones con manifestaciones similares.

Después del diagnóstico se establece un tratamiento personalizado, que puede incluir estrategias conductuales y escolares, seguimiento médico y, cuando esté indicado, tratamiento farmacológico.

La atención oportuna puede favorecer la concentración, la organización, el desempeño escolar y el bienestar integral del niño.

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Interpretación de estudios neurológicos: EEG y neuroimagen

Cuando hay crisis, desmayos, dolor de cabeza frecuente, retraso en el desarrollo o movimientos extraños, los estudios neurológicos pueden ayudar.

El EEG, la resonancia o la tomografía permiten observar aspectos que no siempre se ven en consulta.

El electroencefalograma permite analizar la actividad eléctrica del cerebro, mientras que la resonancia magnética y la tomografía ayudan a observar sus estructuras.

Un neurólogo pediatra interpreta estos resultados junto con los síntomas, los antecedentes y la exploración neurológica del niño para orientar correctamente el diagnóstico.

Realizarlos en el momento adecuado puede confirmar diagnósticos, descartar riesgos y orientar el tratamiento.

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